domingo, 6 de septiembre de 2015

Muertes populares, muertes nacionales. Argentinidad de muertes pobres


El viernes estábamos todos en el aula, ellos 12 y yo. Contentos, me entregaron el trabajo que cerraría la nota del segundo trimestre, empezando el último tramo del último año de la escuela. Todos lo traían. Tati estaba seria. Le hice unos chistes. Estábamos contentos hablando de cuando fuéramos a Lobos, para festejar la despedida de su escuela, de su quinto año. Me acuerdo de la cara de Tati, seria, pero con ganas de reir. Y así pasaron los 80 minutos, les enseñaba, el derecho a la vida como derecho inalienable. El art 18 de la CN. Como parte de los derechos subjetivos, personalísimos. Hoy nos encontramos con Tati asesinada, por una mercancía. Una puta moto...tal vez comprada con el plan...precios cuidados? quien sabe, ¿qué importa?. A Tati la mato seguro un pibe, efecto de este momento, burdo, hipócrita, que nos martilló la cabeza con el discurso de los derechos humanos. Que sigue promoviendo la cosificación de los sectores más vulnerables para que sean consumidores y sigan sosteniendo la mentira de pertenecer, por la AUH o el combo de la multinacional de comidas rápidas comprada con la SUBE. Los demás siguen negociando las vidas de los pobres por un voto. Voto delivery blanco, voto cantado, voto muerto, voto amigo, voto quemado, voto ultrajado, ¿voto para qué? Tati en el trayecto de un hospital a otro, murió, por una puta moto. Desde donde venía a estudiar a Capital, desde una frontera del GBA Sur, donde la asesinaron. Yo su profe no me animo a cruzarla para ir a despedirla. Muertes nacionales, muertes populares. Dicen que gobiernan para ellos. Si? Chau Tati, tenías un novio que por lo que leí  hoy, te adoraba y vos a él. Ninguno entiende muy bien que pasó. Solo ponen tus imágenes sonriente. No creo en la vida después de la muerte ni en los asesinos que gobiernan las almas haciéndoles creer que las cosas son más importantes que la vida digna.