miércoles, 24 de agosto de 2011

El frente de izquierda y el juego discursivo del kirchnerismo

Las elecciones primarias o proscriptivas impuestas por el gobierno y avaladas por el voto de las fuerzas con representación en el parlamento, han cambiado la coyuntura política en Argentina.
El piso del 1, 5 % necesario para poder seguir participando en el juego democrático burgués provocó un acontecimiento.
Éste fue la visibilidad de un Frente formado por tres partidos políticos de lo que sí podemos llamar "la izquierda argentina" con una historia en el país que lleva más de 40 años de trayectoria política, de militancia y de coherencia programática, que es casi imposible encontrar en las fuerzas que hoy en día componen el arco político visible en Argentina.
Se puede decir que la propia ley del gobierno que iba a poner en las tinieblas de la proscripción a la izquierda construyó la condición de posibilidad para el acontencimiento.
El 14 de Agosto una elección histórica hizo posible que el Frente de izquierda y los trabajadores (FIT) pasara el piso del 1,5 % y obtuviera la posibilidad de seguir planteando su programa político para Octubre.
Más allá de los "milagros" hubo mucho trabajo militante de los cuadros políticos de cada uno de los partidos y de todos los que pensamos que otra forma de hacer política es posible en Argentina y que la pobreza y la marginalidad no son cuestiones de destino, karma o dadas de una vez y para siempre, donde en la historia de la humanidad siempre hubo ricos y pobres. NO. Esto es algo que es posible de subvertir con un programa político que esté del lado de los trabajadores y no de los capitales buitres, ni del capital financiero, ni de los monopolios.
Pero esto provoca en el discurso del gobierno un problema, sólo discursivo, entiéndase bien. Hasta ahora siempre desde el discurso se posicionó "de izquierda" porque la oposición es entendida por la mayoría de la población como "de derecha". Y es enunciada desde el gobierno de esta manera posicionándose como de izquierda.
El problema que se les presenta hoy es que la verdadera izquierda en argentina que tiene un programa político pensado por trabajadores para trabajadores, y no sólo un discurso, apareció, alcanzó visibilidad para el conjunto de los argentinos, que empiezan a ver que hay una propuesta política que considera a los trabajadores, con reivindicaciones que este gobierno hasta el día de hoy no cumplió ( ejemplo 82 % móvil, salario igual a la canasta básica alimentaria = $ 5000, un salario digno para los jubilados y no la miseria de la cual se vanagloria este gobierno de $ 1450 ). Sólo algunas cosas del programa que cualquiera puede entender y ver en la realidad este gobierno no ha cumplido. Es allí cuando se les abre la contradicción, en esta coyuntura, que frente al programa del FIT, deja a las claras ubicado al gobierno del lado de la derecha.

Es por eso que hoy el ministro de economía, candidato a vicepresidente (de formación neoliberal) Amado Boudou, sale hablando de Marx y Facundo Moyano de Agustín Tosco, cuando el peronismo de esa época tenía entre sus filas del sindicalismo a Augusto Vandor ( muerto el 30 de junio de 1969 a un mes del cordobazo) quien formó parte de la armada para luego pasar a retiro y formar parte como sindicalista de la CGT Azopardo.
Los agentes del gobierno le dan un tinte de izquierda a su discurso ante la presencia inesperada del FIT en la coyuntura política y en todos los medios masivos de comunicación tradicional y las redes sociales. Se ha visto en los medios a los candidatos Jorge Altamira ( candidato a presidente) Christian Castillo ( candidato a vicepresidente), José Castillo, Néstor Pitrola ( candidato a diputado por la prov de Buenos Aires) y a José Montes ( candidato a gobernador por la Prov de Buenos Aires) Daniel Rapanelli ( candidato a vice gobernador), hablando de la política que llevarían adelante y no banalizando la política, con canciones románticas, ni con papelitos plateados soplados al viento, ni apelando a la tristeza por la desaparición de un ser querido.
Planteando un programa de izquierda para la mayoría de la población argentina que son trabajadores que resolvería problemas básicos de la vida de las personas: comer, reproducirse a partir del trabajo digno y no de Asignaciones Universales que los mantienen en la misma situación de desocupados y marginados porque no hay política de generación de empleo.
Que no nos engañen una vez más, mencionar a Marx y a Tosco suena y queda bien hoy. Pero hacer honor a su memoria es plantear y llevar adelante un programa político que saque de la miseria a la mayoría de la población y no favorezca a los grandes empresarios nacionales y capitales transnacionales. Es una decisión política, por medio de un programa que hasta el día de hoy no se ha llevado adelante por ningún gobierno.
Sólo lo que le resta al FIT es no caer en la provocación discursiva que ha salido a hacer el gobierno y seguir planteando su programa político en todos los puntos de la Argentina.