jueves, 23 de agosto de 2012

Hysteria: De genealogías, discursos y tecnologías

Publicidad  de un vibrador eléctrico:  innovación creada  en Inglaterra en pleno 1880



















En plena época victoriana es contextualizada esta película.



Es una sucesión de construcción de realidades a partir del discurso científico dotado de autoridad moral para clasificar y estigmatizar a las mujeres.

Por otro lado es una genealogía de la aparición del vibrador y en tercer lugar una muestra de la época en que el capitalismo británico aplica todo el conocimiento desarrollado en la revolución industrial.

La estadística médica inglesa construye al 50% de las mujeres londinenses como histéricas ( según los griegos: mujeres con útero hiperactivo ) y los consultorios médicos reciben todos los días cantidad de mujeres que van a recibir "tratamiento médico".

El masaje de vulva ( hoy llamado clítoris) fue introducido por el médico Pieter Van Foreest (holandés) en el Sg XVI y lo recomendaba para viudas y religiosas.

El discurso médico enfermó así durante muchos años a las mujeres, y las estigmatizó, clasificó, encerró, medicalizó y hasta mutiló (histerectomía), para luego pasar este discurso a los archivos.

En la película se ve claramente el discurso de saber poder en la figura del padre y su resistencia en la de su hija rebelde, feminista que tira por la borda el discurso sobre la enfermedad y relaciona la falta de satisfacción de las mujeres en sus relaciones maritales por parte de los maridos y el lugar donde las coloca el discurso machista como mujeres relegadas a los quehaceres domésticos.

En la película se retrata el discurso de la época:

-El masaje de vulva hecho por el médico es el tratamiento más eficaz

- Esta estimulación vigorosa induce a la vez dolor y placer y activa el paroxismo histérico que pone el útero en situación normal. El órgano femenino no puede experimentar la menor sensación de placer sin la penetración del órgano masculino.

- El paroxismo es fuertemente satisfactorio

- El placer no tiene nada que ver es un tratamiento estrictamente médico.

El desarrollo de la película llega a su momento cúlmine en la representación de un juicio, donde la justicia recurre a la autoridad del discurso médico para encerrar y mutilar a la mujer rebelde, resistente. Alli es cuando la resistencia encuentra voz autorizada que la saca del lugar de la anormalidad. 

Y el actor que interpreta al médico dice en el estrado en calidad de declaración:
" Luego de haber interrogado a mis pacientes y de haber reflexionado laragamente sobre el tema en mi opinión profesional la histeria es una invención ( en inglés dijo una ficción). Un diagnóstico que vela todo para la mujer sin oportunidades. Mujeres encadenadas de por vida a las tareas domésticas cuyos esposos, egoístas y mojigatos, son poco deseosos o incapaces de hacerles el amor apropiadamente o bastante a menudo."

En los créditos de la película nos cuentan que este tipo de discurso médico sobre la histeria como un diagnóstico de algo orgánico desapareció en 1952 y que el vibrador que aparece por primera vez diseñado por un médico como reinvención de un plumero eléctrico fue vendido como artículo de salud femenina en revistas y catálogos de venta por correspondencia.













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