lunes, 23 de noviembre de 2009

Claudia Venturelli: Fan-ático

CICERON


Después de unos acontecimientos de intolerancia leídos en un blog a partir de las opiniones sobre un recital de un cantante aquí en Argentina que optó por cambiar su estilo y comenzar una carrera solista, después de haber impregnado con el sello de su banda a dos generaciones de argentinos, comencé a preguntarme qué es ser un fan, desde una mirada social y cuáles son los efectos de realidad que lo construyen.

Cómo siempre hago en un primer momento busqué la definición del DRAE.

La definición de fanático del DRAE es implacable: Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas; en una segunda acepción dice: entusiasmando ciegamente por algo.
Los sinónimos que encontré son: apasionado, entusiasta, exaltado, idólatra, ferviente, intolerante, intransigente, seguidor, fan, hincha, extremista.

¿Cómo se origina la palabra fanático? Y ¿ cómo surgió y cuando fue que se trasladó su significado?

Y nuevamente Roma …

La palabra fanáticus fue un título honorífico, significaba “servidor” o “bienhechor de un templo.”
Según dice el Diccionario de Trevoux) los anticuarios han encontrado inscripciones en las que los romanos importantes usaban el título de fanaticus.
Encontré que en la oratoria de Cicerón pro domo sua se menciona la palabra fanaticus.
Cuando más tarde y en época más feliz levantaron el destierro a Cicerón, pleiteó ante el pueblo para conseguir que le devolvieran el terreno que ocupaba su casa, y pidió también que la edificaran a costas del pueblo romano. He aquí cómo se expresa:
«Aconsejad, pontífices, a ese hombre religioso; convencedle de que hasta la misma religión tiene sus límites, y que no hay que ser tan escrupulosos. ¿Qué necesidad tenéis, vos que sois consagrador, vos que sois fanático, de recurrir a supersticiones de vieja para asistir a un sacrificio que se celebra en una casa extraña?»
El Diccionario de Trevoux dice también que las antiguas crónicas de Francia llamaban a Clovis «fanático» y «pagano».
La filóloga María Moliner lo define como “partidario exaltado e intolerante de alguna creencia.”

La palabra se ve mezclada con la religión y la religión podría uno pensar que es un compilado de reglas que se hacen cuerpo a partir de la repetición y que esa repetición al estructurar las prácticas de las personas construye sujetos sujetados a la lógica de una repetición, construyéndolos iguales a sí mismos e intolerantes ante la posibilidad de algún cambio.

3 comentarios:

  1. Exelente arqueología que arroja luz sobre nuestra actualidad y, a la vez, como plantea Georgio Agamben, nos remite a Roma.

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  2. Que la pasión del (a)Fán no se convierta en las cadenas de mi evolución.

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  3. El fanatismo construye??? sujetos-sujetados y basicamente MIEDOSOS....TEMEROSOS...INCAPACES...
    El fanatico NO PUEDE CONSTRUIR. Muy interesante tu articulo.

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