martes, 8 de septiembre de 2009

Claudia Venturelli:Bourdieu- sobre Foucault




Que claridad de pensamiento el de Bourdieu. Muchos profesores deberían leer el capítulo de este libro y tomar apuntes para nunca olvidar la recomendación que nos hace sin siquiera proponérselo.
Pararse frente a un curso sin ser un "auctor" es lo que lleva a la reproducción memorizada de citas de autor de la que tantos "autores" se hacen compiladores. Se comprendería mejor que es citar a la hora de copiar y pegar lo que dicen otros sin la menor reflexión. No se haría uso y abuso por la academia de las citas por las citas mismas cuando hay que presentar una tesis en cualquier ámbito de la "academia". No se perdería tiempo de producción intelectual contando la cantidad de citas a las que hay que llegar para tener la aprobación de los académicos a la hora de acreditar.
Cuantos académicos renombrados se enorgullecen escribiendo libros marcando las contradicciones que encuentran a lo largo de la trayectoria de un pensador. Quiere decir que no entendieron nada a lo largo de su propia trayectoria.
... Hemos escuchado muchas frases que comienzan con "para Foucault" o " según Foucault", "como dijo Foucault": ¿ por qué y para quién se pronuncian tales expresiones? Para responder a ello habría que tomar las citas, analizar su forma y su función,llevándolas al contexto textual y al contexto social, y sobre todo a la posición social del autor de la cita. Quizá se comprendería mejor de este modo lo que se hace cuando se cita a un autor.
¿Se le sirve a él o nos servimos de él? ¿No sucumbimos a una forma de fetichismo, a un foucaultismo no muy foucaultiano? recordemos que Marx decía "yo no soy marxista". Creo que Foucault habría dicho contento: "yo no soy foucaultiano". Sin duda lo dijo (lo que no quiere decir que no quería que hubiese foucaultianos). Él hizo cosas que permiten ver que quería que hubiera foucaultianos.
De modo que siempre es necesario someter las citas a la crítica, examinar su función, su verdad, su validez. Se puede oponer una cita de Foucault a otra no sólo porque se contradijo, como todo el mundo, sino también porque no dijo la misma cosa en el mismo momento o a las mismas personas, según las circunstancias (lo que no quiere decir que mintió aquí o allá). Recuerdo muy frecuentemente estas palabras de Sholem: "No digo la misma cosa a los judíos de Nueva York, de París, de Berlín o de Jerusalem, y sin embargo no miento nunca".
... Para ser verdaderamente fiel al espíritu de foucault, ¿ no habría que leerlo como él mismo ha dicho que leía, y de ese modo solamente?
Foucault dijo que había leído a este o aquel autor no para obtener conocimientos, sino para sacar de allí reglas para construir su propio objeto. Hay que distinguir entre los lectores, los comentadores, que leen para hablar en seguida de lo que han leído; y los que leen para hacer alguna cosa, para hacer avanzar el conocimiento, los auctores.
¿Cómo hacer una lectura de auctor, que quizá sea infiel a la letra de foucault, pero fiel al espíritu foucaultiano?
Los invito a reflexionar sobre esto que nos plantea Bourdieu a todos los que nos paramos frente a un curso repitiendo lo que dijeron otros.
Esto no termina acá...

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